Somos dentistas de familia.

Desde que en el año 1983 iniciamos nuestra trayectoria profesional, con las maletas cargadas de todos los conocimientos que habíamos adquirido durante nuestra larga preparación académica, no hemos querido perder de vista cual era nuestra misión profesional.

Por supuesto la excelencia profesional y la pasión que hemos tenido siempre por daros lo mejor para que vuestra salud bucal fuera excelente.

Pero tenía que haber algo más. Solamente con eso no te levantas por la mañana deseando llegar a tu clínica y ponerte en marcha. Y por fin lo entendimos. No son los dientes los que nos motivan. Eso lo damos por supuesto.

Lo que realmente nos motiva es poder servir a todas esas familias que han confiado en nosotros para que les aconsejemos lo mejor para mantener sanas y duraderas sus bocas. Y os podemos asegurar que es tal la relación que establecemos con todas ellas que al final la “visita al dentista” es solo la excusa para volver a encontrarnos de nuevo.

Unas veces es el padre, otras el hijo y la abuela que viene con el niño para su revisión. Da igual con quien sea. Vosotros sóis los que dáis sentido a nuestra profesión.

 
DOCTOR Y ANA
DOCTORA
ISABEL Y LORENA
 

Lo que realmente nos motiva es poder servir a todas esas familias que han confiado en nosotros.

 
 

Por eso decidimos que lo que más nos gusta de nuestro trabajo es ser dentistas de familia. Y eso nos traslada una responsabilidad enorme, que asumimos con gusto. Por eso cada día nos comprometemos a seguir sirviendo a las familias.

Estos son nuestros compromisos con ellas.

 
 

1.
nos responsabilizamos directamente y sin ningún tipo de intermediario a velar por la salud de nuestras familias pacientes. Cualquier duda sobre un tratamiento solo la resolveremos directemente los doctores.

3.
buscaremos establecer con nuestras familias una relación cercana y franca. Solo trabajaremos para ganarnos la confianza de las familias.
 

5.
estaremos siempre presentes. Eso quiere decir que las familias simpre nos verán a nosotros al frente de la clínica, en Zaragoza. Nunca dejaremos a nuestras familias indefensas.

2.
como doctores y consejeros daremos siempre una opinión ajustada a las necesidades reales de las familias pacientes. Nuestro deber es aconsejar siempre con criterios profesionales y ningún otro.

4.
todos nuestros pacientes tienen nombre y apellidos. Nuestro deber como amigos es conocerlos como garantía de nuestro compromiso absoluto por estar cerca de ellos.

6.
nos mantendremos siempre preparados y con nuestros conocimientos profesionales actualizados para garantizar siempre el mejor consejo y solución para las familias pacientes.