joven bebiendo cafe
 

Periodoncia.

La enfermedad periodontal.

 
dr. iglesias

Dr. Victor Iglesias
Médico. Odontólogo.
Especialista en implantología

 
 

La enfermedad periodontal es una enfermedad que va afectando progresivamente a los tejidos de soporte del diente, avanzando desde los más superficiales (encía) hasta los más profundos (hueso).

Es una afección particularmente grave, ya que en los grados más avanzados, cuando la destrucción ósea es grande conduce irremediablemente a la movilidad y pérdida dentaria.

Aun tratándose de un enfermedad que presenta una sintomatología muy precoz, como es el sangrado de las encías, lamentablemente nunca es valorada por el paciente en su justa medida, ya que es una enfermedad indolora.

Pacientes en fases muy avanzadas de enfermedad periodontal (piorrea) con pérdida de parte de su dentadura, o de toda ella, refieren sin embargo haber tenido encías sangrantes durante toda su vida, sin que hayan dado nunca importancia a tal hecho.

Además, los pacientes con enfermedad periodontal suelen ser menos propensos a las caries, por lo que opinan que tienen una dentadura muy sana y que no ocurre nada anormal en su boca.
Por este motivo, al no acudir al dentista para tratamiento, la posibilidad de detectar precozmente la enfermedad periodontal es muy remota.
Es importante saber que la evolución de la enfermedad puede detenerse, siendo la recuperación del proceso tanto mejor cuanto más precozmente se haya detectado y tratado.

¿Por qué se produce la enfermedad periodontal?
En el origen de la enfermedad periodontal intervienen múltiples factores (hormonas, medicamentos, enfermedades generales, etc…). Aquí nos vamos a referir a la enfermedad periodontal más frecuente, que es la producida por acúmulo de placa bacteriana y de cálculos (sarro) en la superficie de los diente.

Estas bacterias son capaces de alterar la configuración normal de en encía, debilitándola, con lo cual pueden penetrar fácilmente hacia el interior de la misma provocando su inflamación.

En esta enfermedad se produce una alteración de los factores que normalmente limitan la respuesta inflamatoria del organismo, por lo que ésta, es excesiva y desorbitada, produciéndose la destrucción progresiva del hueso que sujeta el diente.

Evolución de la enfermedad periodontal:

En los primeros estadios de la enfermedad periodontal, la encía aparece inflamada (gingivitis), enrojecida y sangrante.
Este estado es todavía reversible, porque no hay destrucción de tejido.

Si no se soluciona el problema, o si disminuyen las defensas del sujeto, la gingivitis puede evolucionar hacia una periodontitis.

En este caso se forma la llamada bolsa periodontal. Las toxinas de las bacterias penetran fácilmente a través de la superficie de la bolsa, produciendo rápidamente la destrucción del hueso alveolar. En este momento comienza la movilidad y migración dentaria que acaba con la pérdida del diente.

Prevención de la enfermedad periodontal:

Todas las medidas preventivas irán destinadas a prevenir la aparición de una gingivitis o a evitar una periodontitis, en el caso de una gingivitis ya instaurada.

Control mecánico de la placa bacteriana:
– Por parte del paciente
– Por parte del profesional

Control químico de la placa bacteriana: antibióticos, o enjuagues son determinadas soluciones antisépticas que ayudarán a disolver la placa bacteriana.

Tratamiento de la enfermedad periodontal:

El tratamiento de la enfermedad periodontal ya establecida es muy complejo y requiere sobre todo que el paciente esté bien informado y motivado para que comprenda que de él depende fundamentalmente el que la enfermedad detenga su evolución y que sin su colaboración no se logrará ningún resultado estable.
Inicialmente, se intenta resolver las situaciones de urgencia y sanear el resto de la boca.

Se realizará entonces una limpieza del sarro situado por encima del nivel de la encía y varias sesiones de raspaje para eliminar el sarro que se introduce dentro de la bolsa periodontal, entre ésta y la raíz del diente. Después de evaluar los resultados de esta primera fase de tratamiento, se valora la necesidad de realizar un nuevo raspaje a los 6 meses. Si con ello no mejora la situación se pasa a una segunda fase.

La segunda fase de tratamiento es una fase quirúrgica, que consiste en abrir la encía para conseguir un mejor acceso a las raíces dentarias y eliminar así más fácilmente la placa bacteriana, el sarro y el tejido periodontal enfermo (bolsas). Si ello no da resultado, habría que plantearse realizar las extracciones dentarias que sean necesarias.

Fase de tratamiento o de mantenimiento, consistente en revisiones periódicas para evitar una recaída.